Tengu, demonio japonés
Un Tengu es un demonio que habita en las montañas y que tiene poderes sobrenaturales. El tengu es un sensei de las artes marciales y enseño a los humanos distintas formas de lucha, entre ellas el Jujutsu y la escuela del sable.
Estos demonios podían aparecer como yamabushis (monjes guerreros). A los tengus yamabushi se les temía mucho por su dominio de las artes bélicas y esto viene reflejado en multitud de cuentos e incluso juegos de lucha. A los yamabushis en ocasiones se les atribuía poderes mágicos y era debido a que un tengu se había aparecido como uno de ellos.
Los tengus malignos estaban en contra del Budismo y secuestraban monjes para luego soltarlos en lugares lejanos. No sólo se dedicaban al rapto, en ocasiones poseían a mujeres y hablaban a través de ellas.
Los tengus benignos protegían el budismo y además enseñaban las artes marciales a los guerreros. Cada luchador tenía un tengu de acompañante que le guiaba en la lucha.
Como ya se ha dicho los tengus vienen de las montañas, una de sus misiones era proteger ciertos bosques sagrados, por lo que cualquier daño (incluso la recogida de hojas) podía acarrear la muerte.
Eran demonios que luchaban con armas convencionales pero que también poseían un abanico de plumas que tenía el poder de crear grandes vientos y poder lanzar a los enemigos.
Los Tengus fueron los senseis de los mejores guerreros japoneses, estos habían aprendido las artes marciales y su dominio de la lucha gracias a las enseñanzas de estos demonios. Los mejores luchadores contaban con la ayuda inestimable de un tengu en los momentos difíciles y podía ocurrir que estos poseyeran al humano para así luchar y desequilibrar la batalla.
Los tengus podían haber sido guerreros o monjes arrogantes en la vida. En su renacimiento como tengu les crecía la nariz debido a su arrogancia y orgullo. En Japón existe una frase: “tengu ni naru” cuya traducción es “Se está convirtiendo en un tengu”. Esta frase se usa para describir a personas que son muy arrogantes.

